| La llamada de los niños |
"La amistad gana a la miseria" el Foro Internacional de los Niños.
Los Derechos Humanos y los Derechos del Niño son trabajo de todos, pequeños y grandes. Un trabajo donde hay muchas cosas que hacer y que vivir. Muchos niños no aceptan que otros se queden solos. Así que se comprometen por los Derechos Humanos. Actuan para que su vida sea más bella. Para que jueguen, rían, aprendan y juntos puedan, ellos mismos, hacer cosas por los derechos de todos los niños.
Tapori quiso mostrar eso al mundo en el Foro Internacional de los Niños que tuvo lugar en Ginebra en noviembre de 1999.
Somos 86 niños de 37 delegaciones y venimos de 24 países. Representamos a niños del mundo entero que conocemos y con los cuales hemos preparado mucho este encuentro. Pensamos especialmente en los que no pudieron venir por la situación en la que viven.
Pensamos que es muy importante que todos los niños puedan encontrarse y aprender cosas los unos de los otros. Es necesario que se les permita eso.
Mucha gente dice que los niños son el futuro. Si cada uno se lo creyera de verdad, habría menos miseria e incluso nada de miseria. Hoy luchar contra la miseria es lo más importante.
Alrededor de nosotros, en unos países, hubo guerra durante estos 10 últimos años. Muchos niños han perdido a su padre. La desgracia y la miseria han entrado en nuestras casas. Lo pasamos muy mal, pero los refugiados tienen todavía más problemas. Muchos niños no tienen ni padres ni casa.
Muchos niños no van al colegio. Están siempre en la calle y, a veces, les vemos pedir dinero a los que pasan. Para nosotros los niños que estamos allí, cada día es muy duro verlo.
Unos de entre nosotros viven en barrios muy pobres donde se vende mucha droga. Personas van allí para drogarse. Lo hacen delante de los niños y los niños tienen miedo. Tienen miedo también a pincharse con las jeringuías que tiran al suelo. Los padres tienen miedo por ellos mismos y por sus hijos, se ha vuelto muy peligroso.
Demasiados niños viven en la miseria. Por esta miseria, están perdidos en la vida, perdidos en el mundo.
Para nosotros, la familia es lo más importante. Sin la familia no podemos vivir, no podemos crecer. Pero la familia no puede vivir sin amistad en la casa y en la comunidad. Si no hay amistad, no hay vida.
Siempre hay familias desahuciadas o que tienen que esconderse solas y sin amigos. Sin embargo la tierra y el sol son para todos.
Todos los niños tienen que tener una casa y vivir con su familia, que no haya más niños en la calle. Los niños en la calle sufren mucho. Es necesario hacer todo para que los niños vivan con sus padres.
Hay padres que no tienen dinero para mantener a sus hijos. Se van lejos par encontrar algo que darle de comer. A veces no vuelven porque no han encontrado nada, y luego la gente les acusa que no quieren a sus hijos. Pues la gente no sabe nada, no sabe que los niños quieren a sus padres de todo corazón.
Todos los padres desean enviar a sus hijos al colegio, pero unos no pueden porque no tienen dinero. Tienen que dejar a sus niños trabajar para ayudar a la familia y para que los màs pequeños puedan ir al colegio. Nuestros padres ya hacen muchos esfuerzos, y nosotros les podemos ayudar. Conocemos a Augustine que, cada manaña, antes de ir al colegio, acompaña a su mamá a vender en el mercadillo. Llega tarde cada día al colegio. Al salir del colegio, va a vender de nuevo, a menudo sin haber comido nada desde la mañana.
Quisieramos decir que el mundo estuviera mejor si todas las familias estuvieran felices y se ayudaran las unas a las otras. Queremos que nuestros padres estén felices.
"¡Por favor, que los mayores nos ayuden!"
Nosotros, los niños, tenemos que cogernos la mano los unos a los otros muy fuerte y pedir el respecto, el derecho a la paz y la amistad, el derecho a tener una vida normal.
Queremos que la imaginación vuele libre como la paloma de la Paz y que lo que soñemos se vuelva realidad.
Nos gustaría que todos los niños se junten para que ni un solo niño nade en la miseria.
Es necesario que todos los niños tengan lugares como nuestros grupos Tapori donde nos podemos encontrar y hacer cosas juntos, a pesar de tener una vida distinta. Cuando tomamos el tiempo de conocernos, podemos ser amigos y sentirnos más fuertes.
Pensamos que todas las personas deberían tener las mismas oporutnidades. Una cosa que cada uno merece absolutamente, es ser protegido. Es lo que te da el amor, la esperanza y el coraje para seguir adelante.
Pensamos que todos los niños deberían poder ir al colegio gratuitamente y aprender. Saber leer y escribir puede darles las ganas de aprender un oficio que les permitiría sacar a su familia de la miseria.
Pero para que cada niño pueda aprender, hace falta que sea respetado, que no se burlen de él ni de su familia. Los adultos deben permitir a los niños respectarse y ayudarse. Hace falta que todos se pongan manos a la obra. Los niños necesitan que los adultos les enseñen eso para su vida.
Es importante que los padres tengan trabajo para ayudar a sus niños a crecer bien y tener una buena educación.
Deseamos que los niños ayuden y colaboren en ciertas tareas, pero que no sean trabajos pesados o demasiados duros para sus fuerzas.
Es necesario que los niños puedan jugar. Aún si no tienen muchas cosas ,les gusta jugar. En el colegio, tenemos la oportunidad de jugar con ontros niños. Jugar juntos es muy importante para aprender a respetar a los demás niños y a los adultos. Pedimos que sea una preocupación para todos los niños del mundo.
Es necesario decir NO a la violencia. Es necesario hacer todo para preservar la paz en la familia y en el mundo. Lo más importante es que no se vendan más armas, los niños queremos vivir en paz. Y si tenemos paz, tenemos amigos.
Quisieramos que las minas se conviertan en zapatos. Quisieramos que las balas se vuelvan caramelos y las escopetas tractores.
No tenemos soluciones pero queremos que el mundo sepa la situaciòn de los niños que tienen dificultades, para que no se sientan más solos y que por fin, se encuentre una solución para que tengan una vida mejor. Pedimos a las Naciones Unidas conocer a los niños pobres y aprender de ellos todo lo que ya hacen para cambiar las cosas.
Nosotros los Taporis, queremos ser los amigos de todos. Es importante unirse para que el mundo cambie y que sea más justo para los que sufren. Si cada uno puede convencer a la gente de creer en Tapori y en la nueva generación, el mundo sería mejor.
Por favor que los mayores nos ayuden a construirlo.
La amistad gana a la miseria
Ginebra el 20 de noviembre 1999







