Los días de lluvia, toma mucho tiempo vender todas las guirnaldas porque hay menos clientes en las calles. A veces son las doce de la noche o la una de la madrugada, las tiendas están cerradas y Fon sigue en la calle intentando vender sus últimas guirnaldas de jazmín.

Como vuelve muy tarde, Fon no puede levantarse temprano y cuando se despierta ya es demasiado tarde para que vaya a la escuela. En esos días, llora contra la lluvia.