Algunos días después, Pali, la abuela de Fon, es atropellada por un auto. Se queda varias semanas en el hospital. Fon y su abuelo la visitan cada día.

De regreso a casa, la abuela sigue teniendo dolores en el brazo y en los dedos: “ Fon, mi pequeña, sabes que ya no podré fabricar las guirnaldas como antes.”

Los día de mucha humedad, el dolor no deja dormir a la abuela. En esos días, se pone menudo de mal humor. Entonces, Fon se queda silenciosa.