Un día de Biblioteca de Calle, Hery estaba sentado encima de la lona con los otros niños. Justo cuando iban a comenzar a leer un cuento, una señora se acercó y le llamó:
Hery, ven, ¡te necesito!
A Hery le apetecía mucho quedarse y escuchar el cuento, pero se levantó enseguida, sin rechistar, para irse con la Señora Rasoa.
¿A dónde va? preguntó un niño.
Tiene que trabajar, respondió otro, es su jefa quien le ha llamado.







