Su abuela ya tenía a su cargo a otros tres nietos huérfanos, pero no dudó en recibir a Hery y a sus hermanos y hermanas en su casa. Es una mujer de gran corazón.
Mientras se ocupa de los más pequeños, confecciona mantelitos de ganchillo (croché) que luego vende. Pero lo que gana con ello no es suficiente para cubrir las necesidades de toda la familia.
Sus tres nietos mayores, entre los que se encuentra Hery, le ayudan muchísimo: Joseph, que tiene 16 años, vende “vavan´omby”(parte del hocico de la vaca o del buey, cocida y cortada en trozos pequeños). Elisena, un niño de 14 años, muele cacahuetes para hacer una pasta que se echa en la salsa. Todo esto, lo venden en un pequeño mercado que hay muy cerca.







